El Barça es un equipo insaciable , más despiadado que nunca en el Camp Nou, quizá porque la condición de local estimula su buen gusto y necesidad de agradar, deseoso de afrontar ya retos como el del sábado en Sevilla después del pleno de seis victorias en la Liga y una en la Champions. La lluvia puso el campo todavía más rápido para el fútbol veloz e incontenible de un equipo azulgrana al que no afectan las rotaciones mientras la referencia sean Rodri y Raphinha, dos futbolistas estructurales, decisivos para entender la tercera versión del Barcelona de Hansi Flick. Alrededor de ambos, los barcelonistas oficiaron una actuación estupenda, especialmente en la primera parte, saldada con 10 saques de esquina, 18 remates y cuatro goles, dos precisamente de Raphinha, que repetiría en el segundo tiempo con una tercera diana, la novena que le confirma como Pichichi de la Liga. Seguir leyendo