Una riada de enojo fluía este martes por la avenida Emiliano Zapata, en Cuernavaca, cientos de estudiantes con pancartas, cartelones y cuartillas, explotando en mensajes de hartazgo. “Que estudiar no te cueste la vida”, decía uno, “que retiemble el Estado feminicida”, leía otro, “Morelos, no nos acostumbres a contar muertas”, exigía un tercero... Luego había otros en que solo aparecía el nombre de Claudia y un corazón pintado, o una foto suya, la estudiante Claudia Tacoronte , rodeada de flores moradas, sobre la palabra “¡Justicia!”. El mensaje estaba claro: justicia para la última mujer asesinada en México. Muchos lo gritaban, otros lo pintaban en paredes y apeaderos de autobús. Rabia hecha de cuerpos. Seguir leyendo