Francia afronta la próxima primavera las elecciones presidenciales más trascendentes en décadas . Unos comicios en los que la ultraderecha, según todas las encuestas, se encuentra más cerca que nunca de llegar al poder desde la II Guerra Mundial. En un clima de máxima tensión, la izquierda no logra configurar un proyecto común que permita hacer frente a la amenaza y se empeña en presentarse dividida en tres bloques: la opción populista de La Francia Insumisa (LFI), los Ecologistas y el espectro socialdemócrata. Esta última corriente, también profundamente fragmentada, votará a su candidato los próximos 16 y 17 de entre una lista de cinco aspirantes oficalizada este miércoles. Seguir leyendo