Un hombre acusado de drogar y violar a su mujer inconsciente durante veinte años ha admitido esta semana hasta sesenta delitos contra la libertad sexual en un tribunal de Mánchester . Ni su identidad ni la de su esposa han sido hechas públicas, con el objetivo de proteger la intimidad de la presunta víctima, cuyo anonimato está protegido legalmente. Presente en la sala y arropada por su familia, pudo escuchar cómo su pareja se declaraba culpable de todas esas atrocidades. Seguir leyendo