Si las encuestas aciertan esta vez, la de este año puede ser la última cumbre de la ONU de Pedro Sánchez como presidente. Lo único seguro es que es su último viaje a Nueva York antes de las elecciones . Y el presidente y su equipo parecen haber tomado en serio ese momento especial a la hora de elaborar un discurso ante la asamblea de la ONU diferente, mucho más político de lo habitual, mucho más épico, casi como una especie de legado o de arranque de campaña electoral. En él, después de ocho años en La Moncloa, Sánchez ha hecho un constante llamamiento a los progresistas a combatir las ideas de la ultraderecha que él ha visto avanzar en todo el mundo, también en España, mientras estaba en el poder. El líder del PSOE, que en el mundo del progresismo internacional es un referente, ha hecho una llamada al optimismo, a la posibilidad de vencer a esa ola de derecha que arrasa en América y Europa, y sobre todo a defender otra manera de ver el mundo y de gestionar los problemas, incluida la crisis de Ceuta, que ha citado expresamente. Seguir leyendo
El presidente español, Pedro Sánchez, ha dado un discurso ante la Asamblea General de la ONU en el que ha defendido el papel del organismo en el mantenimiento del multilateralismo. Se ha referido además a la crisis en Ceuta. “La desigualdad, la desesperación y la desinformación han alimentado una de las mayores crisis de migración irregular de los últimos años. Sé que, en momentos así, la tentación es elegir el atajo. Ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad. Pero España no va a hacerlo”, ha dicho. Sánchez ha pedido además que la ONU quede por primera vez en su historia en manos de una mujer latinoamericana. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en tanto, ha agradecido a Donald Trump “su disposición para retomar el diálogo” y ha dicho que en su país “habrá elecciones en un proceso en igualdad de condiciones” para todas las fuerzas políticas. “Vengo a asumir una responsabilidad histórica: conducir a Venezuela de una etapa de conflicto hacia una nueva etapa de democracia plena”, ha afirmado. La presidenta encargada se reunió el martes por la noche con Donald Trump, una foto que puso la firma definitiva al deshielo entre Caracas y Washington. Más temprano, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, pidió terminar cuanto antes “la guerra ridícula” contra Rusia. “[Vladímir] Putin fracasará, pero dejará claro al mundo que nuestra región del Donbás no le alcanza, quiere más. Parece no poder decir que ya es suficiente. Putin busca matar a más personas, más territorio. ¿Se pueden imaginar a Putin sin guerra?”, ha agregado. Por su parte, el presidente argentino, Javier Milei, ha resucitado el conflicto de las islas Malvinas. “Para nosotros, son una causa nacional”, ha aseverado el mandatario durante un discurso duro con la ONU y en el que ha defendido el desarrollo de la inteligencia artificial sin restricciones. El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha respondido durante su intervención a las amenazas de “aniquilación” lanzadas por Donald Trump la jornada anterior. Ha acusado a Estados Unidos e Israel del “brutal asesinato de civiles”, tildando a su país de “víctima del terrorismo”. “Nuestro estimado líder supremo fue asesinado sin ningún esquema o razón legal”, ha dicho, y ha advertido a Trump de que “la resistencia del pueblo iraní no hará más que aumentar ante las sanciones, el incremento de la presión y las crecientes intimidaciones”. Seguir leyendo