La dimisión de un joven investigador de Anthropic el pasado martes ha desatado un debate sobre cuándo podría la IA extinguir la civilización y cómo evitarlo. Casi todos los líderes y gurús del sector han dado este fin de semana sus opiniones entregadas, conspiranoicas o exaltadas. El veredicto, casi una semana después, parece ser que lo mejor por ahora es que la industria busque la manera de autorregularse. Seguir leyendo