Una de las ideas zombi que más veces resucita pese a haberse demostrado falsa es que los gobiernos de derecha son buenos para la economía y los de izquierda están condenados a la ineficiencia. La razón es una concepción limitada de la economía que ignora las múltiples dimensiones de la sostenibilidad o la distribución del crecimiento. La experiencia neoliberal en muchos países aumentó el déficit público, profundizó las desigualdades, generó crisis recurrentes y dejó economías más frágiles. Con frecuencia han sido los gobiernos progresistas quienes ordenaron las cuentas que la derecha dejó debilitadas. No obstante, una parte de la izquierda ha caído en la trampa de entregar a la derecha la bandera del crecimiento, la sostenibilidad fiscal y el control de la inflación pese a que la evidencia mostraba que los había defendido mejor. Esto ha debilitado su credibilidad ante los ciudadanos que simplemente quieren trabajar, emprender y mejorar su vida. Seguir leyendo