Basta recorrer los principales portales inmobiliarios de lujo para comprobar el fenómeno. Cambian las ciudades, las vistas y los precios, pero muchos interiores parecen pertenecer al mismo lugar: sofás en tonos piedra, cocinas de madera clara, superficies de travertino, textiles naturales, lámparas escultóricas y una paleta cromática dominada por infinitas variaciones del beige. Lo que ocurre en Barcelona, Copenhague o Los Ángeles tiene incluso un nombre: beigeification , una especie de uniformización estética que ha convertido el color neutro en el nuevo idioma global del lujo residencial. La pregunta es inevitable: ¿por qué todos los pisos de lujo se parecen? Seguir leyendo