Queridos lateros, se acaba el verano, llegó la vuelta al cole, el trabajo, el tráfico, el “Ay, Señor llévame pronto”... Este es el pensamiento habitual del común de los mortales (y de los inmortales también, que hasta Connor MacLeod curraba para pagarse las espadas y sus movidas de inmortal), pero aparte de que el verano no acaba, ya que en estos últimos años hasta noviembre tenemos al grajo volando a la altura de un avión comercial, para haceros un poco más fácil la vuelta a la rutina vamos a hacer unas recetas con latas que amortiguarán un poco la caída al vacío de la insoportable levedad del ser, porque os van a encantar. Seguir leyendo