Mbappé explica por qué no se enfundó la camiseta en apoyo a Ceuta: “Quería tener también un gesto con los inmigrantes”
Una misma frase puede tener múltiples lecturas. El mensaje aparentemente más blanco y benevolente —“Todos somos caballas”— puede desatar una tormenta. Especialmente en el mundo del fútbol, una industria poco acostumbrada al pensamiento libre. Tampoco a respetar la libertad de expresión de los futbolistas, que llegaron a tener que defender en los tribunales (y ganaron) su derecho a protestar en los compases iniciales de una jornada de liga. Aquello ocurrió hace un año, cuando LaLiga intentaba cerrar un Villarreal - Barça en Miami sin ofrecer apenas información a los jugadores. Esta vez, la negativa de tres futbolistas a adherirse a una campaña previamente acordada por su club y el club anfitrión ha chocado, de nuevo, con la libertad de expresión. También con el sentimiento de identidad nacional a cuenta de la crisis en Ceuta. Seguir leyendo