Tener hijos enfermos y que la ayuda pública para cuidarles se acabe al cumplir 26: “Nos la quitan cuando más la necesitamos”
María Dolores López describe su angustia como la de quien está ante un precipicio, o en mitad de un largo túnel, necesita ayuda y no tiene a quién acudir. Así es su vida ahora mismo, cuando cuenta los días para dejar de percibir la prestación que le permite cobrar su sueldo, aun con una reducción de jornada del 99,9%. De esta forma, puede cuidar a su hija. Pero en cuanto esta cumpla 26 años, el próximo febrero, se extinguirá su derecho a recibir lo que se conoce como cume, una ayuda para atender a hijos gravemente enfermos. Antes y después del cumpleaños, el diagnóstico será exactamente el mismo: parálisis cerebral. Seguirá sin ver y sin hablar, sin poder moverse, continuará comiendo gracias a una sonda, tendrá los mismos problemas respiratorios. Pero la ley la ampara solo hasta los 25 años y 364 días. Ni uno más. “Nos estáis dejando solos, a los peores casos”, dice dirigiéndose al Gobierno. Le pide actuar mañana mismo, aceptando una iniciativa en el Congreso que resolvería su situación. Según los cálculos del propio Ejecutivo, afectaría a un centenar de casos anuales y costaría apenas unos dos millones de euros adicionales por ejercicio. Seguir leyendo