La lucha por reconocer la discapacidad de las cardiopatías congénitas: “He tenido que renunciar a mi vocación y a mi profesión”
La medicina ha conseguido reparar cada vez mejor las cardiopatías congénitas , que hace décadas solían matar a los niños que las padecían. A lo largo de este siglo, quienes antes habrían sucumbido a un corazón defectuoso han llegado a adultos gracias a intervenciones que, por lo general, no les curan, pero les alargan sustancialmente la vida. Son alrededor de 200.000 en España, muchos de ellos con varias operaciones a corazón abierto a sus espaldas que, según los baremos vigentes, no suelen tener un grado significativo de discapacidad. Y a una infancia dura, que ha transcurrido más centrada en sobrevivir que en las ocupaciones propias de un menor, se suma una adultez con difícil inserción laboral por las limitaciones que casi siempre padecen los pacientes de esta enfermedad. Seguir leyendo